El Terranaut demuestra
cómo los coches del futuro pueden interactuar con el mundo en
el que vivimos. Así como el Pivo es pequeño e impresionante, el
Terranaut es un laboratorio científico móvil y tripulado,
el equivalente en la Tierra a un robot explorador lunar.
“El Terranaut protegerá a sus ocupantes de las condiciones
extremas existentes en diversos entornos del mundo pero, a la
vez, les permitirá formar parte de esos entornos”,
dice François Bacon, Director General de Motorhsows, Planificación
de Producto Avanzada y Exploratoria de Nissan Motor Limited.
Este explorador avanzado con tracción a las cuatro ruedas mide,
de proa a popa, 4.965 mm, 2.150 mm de alto y 2.100 mm de ancho.
Estas impresionantes dimensiones externas dan al Terranaut el
espacio interior necesario para albergar un laboratorio y material
científico.
Esta es una creación del equipo de diseño de Nissan en
Europa, situado en Londres. El tema
principal detrás del concepto es el de la funcionalidad. El responsable
del proyecto, Felipe Roo Clefas, Ayudante Jefe de Diseño de NDE,
dice: “El Terranaut ha sido diseñado para la observación
y la comunicación en las cuatro esquinas del mundo”.
El Terranaut es sobretodo una declaración sobre cómo los 4x4 nos
pueden ayudar a descubrir más cosas sobre nuestro mundo. Capaz
de introducirse en las más intrincadas selvas, en medio del desierto
o en las heladas tierras de la tundra, el Terranaut es un centro
de observación y comunicación, además de un laboratorio científico
móvil. Los sistemas de información por satélite permiten el acceso
y la transmisión de datos por todo el planeta. Construido para
transportar a tres operadores – el piloto, el copiloto y el técnico
de laboratorio o científico –, el Terranaut tiene suficiente espacio
para el almacenamiento refrigerado de comida, agua y otras provisiones
para estancias de hasta una semana en el campo de operaciones.
Varios compartimentos en las puertas permiten almacenar tiendas
de campaña ligeras, sacos de dormir para condiciones extremas
o pequeños aparatos de cocina, entre otros.
El conjunto del diseño exterior cumple con las expectativas de
un duro 4x4, con voladizos cortos delanteros y traseros y la fuerza
necesaria para atravesar terrenos inhóspitos. El Terranaut tiene
el frontal tradicional de los Nissan 4x4, con su marcada parrilla
de puntales en ángulo equilibrados y flanqueados por faros horizontales.
La diferencia está en el detalle… Para acomodar el área del laboratorio
dentro del habitáculo, el lado del copiloto tiene sólo una puerta,
mientras que el otro tiene un par de puertas giratorias y no hay
pilar B. Al colocar las puertas de bisagras en la parte delantera
y trasera, la entrada y la salida al vehículo es fácil: una consideración
importante cuando es muy probable que los ocupantes vayan equipados
con voluminosas prendas de trabajo.
Con las dos puertas abiertas, casi la totalidad del lateral del
coche se convierte en entrada a la cabina, mientras que un peldaño
colocado en el umbral facilita aún más el acceso. En el Terranaut
tampoco hay una puerta trasera convencional, sino que en el centro
de la parte de atrás del coche se ha integrado un cajón aislado
del aire en el que el piloto o el copiloto situados fuera del
vehículo pueden poner muestras de análisis clínicos para que las
recoja el científico desde dentro de la cabina. Además de proporcionar
una gran visibilidad desde fuera del vehículo, la profunda ventana
trasera alberga pantallas de visualización táctiles para que los
que están fuera del vehículo también puedan acceder a los datos.
Las amplias ventanas laterales y delanteras también ofrecen una
gran visibilidad de todos los lados del vehículo, mientras que
una gran parte del techo que cubre los dos asientos delanteros
es también acristalada. Todo el cristal utilizado es altamente
reflectante por lo que se mantiene una atmósfera controlada dentro
de la cabina al reflejar las fuentes de luz exteriores, ya sea
el sol, un resplandor, la nieve o el hielo.
Hasta la pintura de la carrocería tiene en consideración los entornos
hostiles con los que el Terranaut se encontrará a menudo (cogiendo
el testigo de la industria aeronáutica, la pintura puede resistir
temperaturas extremas). El acabado en color hueso contrasta de
modo espectacular con las ventanas de tipo espejo en tonos bronce
por lo que el conjunto exterior recuerda a una nave espacial.
Las ruedas, enormes, están cubiertas por unos neumáticos especialmente
construidos por Goodyear para el Terranaut. Resistentes a los
pinchazos, funcionan como neumáticos convencionales cuando el
vehículo se utiliza en carreteras asfaltadas pero, al cambiar
la presión del aire, se transforman en neumáticos fornidos para
condiciones off-road.
En el techo también encontramos otros elementos como un hueco
circular para colocar el satélite y un equipo de transmisión y
escaneado. Además, cuenta con un brazo telescópico sobre el que
se puede montar una cámara de visión diurna y nocturna. Extendido
totalmente, puede transmitir imágenes con vista de pájaro de 360
grados de cualquier punto situado alrededor del propio Terranaut
hacia dentro del coche y hacia la sede central de la expedición
a cualquier hora del día y de la noche. Dentro del vehículo, el
laboratorio científico esférico domina el interior del área de
la cabina detrás de los dos asientos delanteros. Debajo del techo
de cristal abovedado hay un único asiento giratorio con teclado
incorporado que da al científico un acceso total de 360 grados
a las diferentes terminales situadas dentro del Terranaut.
El laboratorio también incorpora un dispositivo hemisférico delante
del asiento giratorio que funciona como pantalla de ordenador
y como panel de despliegue de datos – creado en colaboración con
Ellumens –, y en el que también se pueden transmitir imágenes
de las cámaras adosadas al vehículo. Las imágenes y la información
se pueden descargar bien a los sistemas de almacenamiento del
ordenador o bien a una impresora de alta definición colocada en
el interior del coche. Aunque está diseñado como un laboratorio
móvil, el equipo de proyecto formado por seis diseñadores de NDE
se ha asegurado de que el hábitat sea suficientemente acogedor
para el equipo de tres hombres Terranaud. Mientras que se han
utilizado materiales muy funcionales dentro de la cabina – el
suelo, por ejemplo, es totalmente plano y está cubierto de un
material de goma fácil de limpiar –, el resto de superficies con
las que los ocupantes entrarán en contacto está recubierto con
materiales suaves. Las almohadillas utilizadas para abrir las
puertas eléctricamente están cubiertas con un acabado en silicona
táctil, mientras que los asientos cuentan con respiraderos en
la base y materiales transpirantes en los respaldos.
Los colores escogidos mezclan los grises propios de los laboratorios
con el beige cálido y las sombras marrones para aportar un toque
más humano a lo que en esencia es un entorno científico. Reflejando
el tipo de muestras que pueden llegar al laboratorio para ser
analizadas, el equipo de diseño ha adoptado el hexágono – la forma
geométrica de uno de los siete sistemas de cristales – como un
rasgo de estilo. Los grupos de luces, delanteros y traseros, son
todos hexagonales mientras que las luces con aspecto de joya parecen
realmente auténticas piedras preciosas. Unas secciones elevadas
hexagonales en el piso ofrecen un mayor agarre dentro de la cabina.
Hasta los dos lados del panel de instrumentos y la consola central
entre el piloto y el copiloto adoptan la idea de los seis lados.
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